La Biblia

14.06.2021 09:44

TareaLA BIBLIA

Algunos antiguos manuscritos de la Biblia
Tarea I
 
1) Lee la Información general de LA BIBLIA de Idea Vilariño que aparece a continuación:

Luego de leer este material responde las siguientes preguntas:

1) ¿Qué es la Biblia y qué características tiene?

2) ¿Qué tipo de textos incluye?

3) ¿Qué significado tenía la palabra griega Biblia?

Tarea II

1) Leer en lel archivo word que se adjunta a continuación en el libro del Génesis: "La creación", "El hombre en el huerto del Edén" y "La desobediencia del hombre".Génesis.docx (21456)

2) Luego de la lectura mira el video en siguiente enlace:

youtu.be/HQMKA6w5ZZM

3) Qué veo? Qué pienso? Qué me pregunto?

Adán y Eva - Suzanne Valadon - Historia Arte (HA!) Adán y Eva de Suzanne Valadon

 

Tarea III

Génesis 2 y 3

1) Realiza un resumen con las idea más importantes de esta ficha para compartir en la clase: Análisis Literario de Biblia y Génesis 1, 2 y 3.docx (53416)

 

Tarea IV

1) Lee este fragmento de un texto del poeta argentino Alejandro Mayol y transforma su significado cambiando cada una de las palabras señaladas en rojo:

 

“Todo era frío, sin vida y tenebroso.

Cuando de pronto se oyó la voz de Dios.

La luz rasgó como un trueno las tinieblas

y el mundo entonces, de la nada, surgió.”

 

2) Anota la Biografía de Gioconda Belli.

3)  Lee el poema titulado "Eva advierte sobre las manazanas" .

4) Escucha la lectura de la poeta en el siguiente enlace:

Gioconda Belli.docx (46387)                 

Gioconda Belli

                        Gioconda Belli ©Denise López    Manzana

Eva advierte sobre las manzanas

“Allí te quedo en el pecho,
por muchos años me goces”
C.M.R.

Con poderes de Dios

—centauro omnipotente—

me sacaste de la costilla curva de mi mundo

lanzándome a buscar tu prometida tierra,

la primera estación del paraíso.

 

Todo dejé atrás.

No oí lamentos, ni recomendaciones

porque en todo el Universo de mi ceguera

solo vos brillabas

recortado sol en la oscuridad.

 

Y así,

Eva de nuevo,

comí la manzana;

quise construir casa y que la habitáramos,

tener hijos para multiplicar nuestro estrenado territorio.

Pero, después,

sólo estuvieron en vos

las cacerías, los leones,

el elogio a la soledad

y el hosco despertar.

 

Para mí solamente los regresos de prisa,

tu goce de mi cuerpo,

el descargue repentino de ternura

y luego,

una y otra vez, la huida

tijereteando mi sueño,

llenando de lágrimas la copa de miel

tenazmente ofrecida.

 

Me desgasté como piedra de río.

Tantas veces pasaste por encima de mis murmullos,

de mis gritos,

abandonándome en la selva de tus confusiones

sin lámpara, ni piedras para hacer fuego y calentarme,

o adivinar el rumbo de tu sombra.

 

Por eso un día,

vi por última vez

tu figura recostada en el rojo fondo de la habitación

donde conocí más furia que ternura

y te dije adiós

desde el caliente fondo de mis entrañas,

desde el río de lava de mi corazón.

 

No me llevé nada

porque nada de lo tuyo me pertenecía

—nunca me hiciste dueña de tus cosas—

y saliste de mí

como salen –de pronto–

desparramados, tristes,

los árboles convertidos en trozas,

muertos ya,

pulpa para el recuerdo,

material para entretejer versos.

 

Fuiste mi Dios

y como Adán, también

me preñaste de frutas y malinches,

de poemas y cogollos,

racimos de inexplicables desconciertos.

 

Para nunca jamás

esta Eva verá espejismos de paraíso

o morderá manzanas dulces y peligrosas,

orgullosas,

soberbias,

inadecuadas

para el amor.

Tarea IV

1) Comparar la Teogonía de Hesíodo con el Génesis de la Biblia.

  1. 2) Presentar cada una de las obras: contexto histórico, lugar, autor. Características de la religión.
  2. 3) Encontrar semejanzas y diferencias en los siguientes puntos:
  3.  a-El lugar del ser humano en el mundo.
  4. b- La relación del ser humano con la naturaleza.
  5. c- La creación y la concepción del hombre.
  6. d- La creación y la concepción de la mujer.
  7. 4) Reflexionar acerca de las relaciones entre los géneros a partir de la lectura del poema de Gioconda Belli “Eva advierte sobre las manzanas”. 
  8. Pueden sugerir otros textos para analizar la problemática acerca del género.
 
 


Leer más: https://el-cuarto-propio.webnode.es/news/propuesta-parcial/

 

Tarea V

 

1) Lee el siguiente texto del Santo evangelio según San Juan, del Nuevo Testamento:Esta luz, (Jesús), resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han  podido extinguirla. Juan 1:5 NVI | Mensaje de dios, Biblia, Juan 1

 

2- El verbo hecho carne

 

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fué hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Y la luz en las tinieblas resplandece; mas las tinieblas no la comprendieron.

Fué un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan.

Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, para que todos creyesen por él.

No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz.

Aquel era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre que viene á este mundo.

10 En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por él; y el mundo no le conoció.

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12 Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre:

13 Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios.

14 Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.


 

3)  Lee el siguiente poema de la escritora uruguaya Amanda Berenguer extraído del libro Composición de Lugar.

Anota una breve biografía de la poeta uruguaya Amanda Berenguer (24 de junio de 1921 – 13 de julio de 2010) como homenaje a los 100 años de nacimiento.

 

 

4) ¿Qué significa "intertextualidad"? ¿Podemos decir que entre el "Evangelio" de San Juan y "Composición de lugar" de Amanda Berenguer existe una relación de intertextualidad? Justifica tu respuesta.aportando por lo menos tres ejemplos.  

 

5) Te presento dos películas de la vida de Jesús inspiradas en el Evangelio según San Juan en los siguientes links:

youtu.be/aT2m9TFb5ck

 youtu.be/w-cN4l0Mn6k

 

6) Realizar un resumen del trabajo de la Profe. Paola De Nigris titulado Introducción a los Evangelios que se aporta a continuación:

Introducción a los Evangelios

Cuatro son los Evangelios que pertenecen al canon bíblico. Decimos que pertenecen al canon porque dentro de la cosmogonía cristiana son textos "inspirados por Dios". Esto no quiere decir que nos hayan escrito hombres, sino que Dios los ha utilizado para transmitir su mensaje, respetando la forma en que los hombres se expresan. Los Evangelios cuentan sobre la vida de Jesús, el Mesías esperado por el pueblo hebreo, pero que ellos mismos no reconocieron como tal. Mesías significa el ungido, ya que el pueblo hebreo solía ungir a sus reyes o sumos sacerdotes. Pero también se le llamaba Mesías al salvador y liberador que ellos esperaban, que fue prometido por Dios durante el antiguo testamento. Este sería rey, profeta y sumo sacerdote, y renovaría el pacto pero ahora con toda la humanidad y especialmente con aquellos que lo aceptaran como salvador. La Biblia habla de dos pactos: el primero es con Abraham y por lo tanto con el pueblo judío, y el segundo con la humanidad toda, a través de la figura de Cristo Jesús, el Mesías prometido.
La "buena nueva" que significa la palabra Evangelio es que "Dios está con nosotros", y ese será el mensaje de los cuatro Evangelios. Estos fueron escritos por los apóstoles (enviado o mensajero). Este nombre también se le dio a Jesús por ser enviado de Dios, pero a su vez se usó para nombrar a aquellas personas que el mismo Jesús envió a dar el mensaje de salvación. De los cuatro apóstoles que escriben los Evangelios, sólo uno no conoció a Jesús y fue precisamente Lucas.
El primer Evangelio es escrito por Mateo que fue un publicano (aquellos que cobraban los impuestos para el imperio romano, y que solían quedarse con una parte importante de lo recogido). Este hombre sigue a Jesús desde la primera vez que lo ve, cuando Él le dice que deje todo lo siga. Su Evangelio presentará a Jesús como el Rey de Reyes, y para eso presentará toda la genealogía de Jesús demostrando así su linaje real.
El segundo Evangelio es el de Marcos. Este es más corto que los otros pero tiene un propósito claro y es presentar a Cristo como un siervo, alguien que está al servicio y no como alguien que busca poder.
El tercer Evangelio es el de Lucas, que fue un médico y que no conoció a Jesús. Sin embargo su testimonio se acepta porque es muy parecido al de los otros tres que sí conocieron directamente al Mesías. Lucas presenta a Cristo como hombre, tratando de mostrar sus actos lo más fielmente posible, para que podamos creer en los milagros que realiza. Dejando en claro su propósito, su Evangelios comienza así: "Habiendo muchos tentado a poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, como lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra; me ha parecido también a mí, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh muy buen Teófilo". Recordemos que Teófilo significa amor a Dios, así que Lucas intenta poner en orden todos los hechos para los amantes de las cosas del Señor.
El último Evangelio esta escrito por Juan que ha sido el más amado por Jesús, es quién recuesta su cabeza en la última cena, el más cercano a él. Su Evangelio tiene por propósito presentar a Jesús como el Hijo de Dios, "aquel era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo" (Jn.1:9), o también lo presenta como el Verbo: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios" (Jn.1:1). Así que para él no cabe duda que Jesús no sólo es enviado por Dios, es Dios hecho hombre, es el Hijo de Dios y así lo presenta en su Evangelio, por eso es considerado el más teológico de los cuatro.

 
 

TAREA VI

 Lee para exponer las ideas en clase de forma oral las Parábolas de la misericordia:

PARÁBOLAS DE LA MISERICORDIA

LUCAS 15

Parábola de la oveja perdida

(Mt. 18.10-14)

15  Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle,

y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.

Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:

¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?

Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;

y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.

Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

Parábola de la moneda perdida

¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?

Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.

10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

Parábola del hijo pródigo

11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos;

12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.

13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.

14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.

15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.

16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.

17 Y volviendo en sí, dijo: !!Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!

18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.

19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.

20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.

21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.

22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.

23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;

24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.

25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas;

26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.

27 Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano.

28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.

29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.

30 Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.

31 Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.

32 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.

 


 Edición Reina Varela antigua

 

 

Análisis de las Parábolas de la misericordia

Trabajo realizado por la Prof. Paola De Nigris

Tema y estructura:

El tema del capítulo tiene que ver con la redención y la alegría que eso provoca en el cielo. Por el pecado cometido en el paraíso por Adán, el hombre nace perdido, ya que por él, se ha apartado el deseo de estar con Dios, se ha rebelado contra Él. Al darle la espalda a Dios, todos los hombres que vinieron de su simiente también lo hacen. Aquel fruto que como Adán pertenecía al árbol del bien y del mal, su pecado original es la desobediencia, que incita al hombre a creer que puede juzgar las cosas por sí mismo sin equivocarse. La promesa del fruto era el conocimiento "Sereís como dioses" les promete la serpiente que los engaña. El hombre así se aparta del consejo de Dios, y como hijo rebelde, decide no obedecerlo, aún cuando Dios como padre amoroso quiere lo mejor para el hombre. Aunque él se haya apartado, Dios no los abandona nunca y por eso elige mensajeros para que hablen por él.
Este capítulo habla a todos los hombres, publicanos, pecadores, fariseos y escribas, es decir, aquellos que conocían la palabra y aquellos que tal vez no. En su mensaje trata de trasmitir cuán feliz se ponen en el cielo cuando un alma se salva, llega al arrepentimiento y reconoce su falta. Esto sucede porque el hombre reconoce así la grandeza de Dios. Los ángeles se alegran porque ellos no saben lo que significa ignorar a Dios. Los únicos que lo han hecho han sido los que se rebelaron, y su falta es mayor porque sabían de su existencia, y aún así han elegido desobedecerlo, entre ellos está Satanás.
La salvación, el arrepentimiento, la redención es lo más importante de este capítulo y es la enseñanza que Jesús deja en este episodio. Lo hace a través de tres parábolas: la de la oveja, la del dracma y la del hijo pródigo.
Una parábola es un cuento que tiene por principio dejar una enseñanza. Esto cuentos eran sencillos y familiares a quienes lo escuchaban, pero su mensaje es trascendente y lleva a la reflexión de quién escucha, porque no se escucha con el entendimiento sino con el corazón. Los discípulos le preguntaban a Cristo: " ¿Por qué les hablas por parábolas? Y él respondiendo, les dijo: Por que á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos; mas á ellos no es concedido... Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden."(Mt.13:10-11,13). El mensaje es oculto pero no para quién tiene el corazón dispuesto a oír.

El público (Lc.15:1-2)

Decíamos anteriormente que quienes se llegaban a escuchar a Jesús eran publicanos, pecadores, Fariseos y escribas. Hagamos una distinción en este público que rodea a Jesús.
Los publicanos, como ya dijimos eran los que recaudaban impuestos para el imperio romano que ocupaba el territorio por estas épocas. Estos eran empleados que obtenían el favor del gobierno, y que por lo general cobraban cuatro veces más de lo que le mandaba el gobierno. Por lo tanto se quedaban con el resto para su propio beneficio. En la época se los consideraban ladrones, porque si bien pertenecían al pueblo judío, explotaban al sus "hermanos", también los estafaban "legalmente". Esto era de público conocimiento. Jesús había dicho, de forma muy controvertida para los religiosos, que "los publicanos y las rameras os van delante en el reino de Dios" (Mt.21:31). Esto resulta subversivo si pensamos en la mentalidad de hombres como los Fariseos, pero lo que Cristo quería decir que estos tenían más facilidad para arrepentirse porque sabían que estaban haciendo algo mal.
Así también sucede con los pecadores. Estos son los que más se acercan a Cristo porque su mensaje les resulta esperanzador y amoroso. En su mensaje se presenta a un Dios que ama y perdona, no juzga, si el hombre es capaz de arrepentirse, por lo tanto existe para ellos una posibilidad de redención que los escribas y los fariseos parecían negarles. Cristo se rodea de estos hombres, porque son los que más necesitan escuchar esta "buena nueva".
Los otros dos grupos que se acercan, no parecen hacerlo realmente por el mensaje amoroso y esperanzador, sino con una mirada crítica. Intentan buscar con qué juzgar a Jesús. No buscan su salvación propia porque ya se creen salvos, sino que critican que quien se dice Hijo de Dios, y Mesías, sea capaz de acercarse y hablarle a estas personas que ellos consideran despreciables.
Estos dos versículos del principio son muy importantes para explicar el tema del capítulo. A todos les habla Jesús, a los publicanos y pecadores, para que sepan que pueden arrepentirse y que eso traerá inmensa felicidad al cielo; y a los fariseos y escribas para que se den cuenta que lo más importante es lo de adentro y no el exterior. Que la verdadera felicidad está en salvar a un alma perdida y no en parecer perfectos.
Los Fariseos eran una secta que cumplía estrictamente todos los mandamientos de la ley de Moisés. Se jactaban de hacerlo a la perfección, y consideraban que ya por eso eran salvos. Pero no se preocupaban por saber realmente cuál era el fondo de esa ley, es decir, qué quería decir realmente. Cristo los llama "sepulcros blanqueados", porque tienen apariencia de santos por fuera pero por dentro están muertos. Sus ritos no tienen ningún contenido, ya que no han entendido lo principal: Dios es amor, como lo dirá en su epístola Juan, y su interés no es condenar al hombre, sino salvarlo.
Los escribas son aquellos que tenían el propósito de conservar la Biblia, la conocían y la predicaban. Por lo general pertenecían a los Fariseos. La conocían muy bien, lo que no quiere decir que meditaran en ella, sino que más bien exigían que se cumpliera al pie de la letra. Es por esto que estos dos grupos criticaban la forma en que Cristo se comportaba: "Este a los pecadores recibe, y con ellos come". No entendía que era lo que realmente estaba haciendo, porque les daba tanta importancia, si al fin y al cabo, ellos eran quienes creían estar más cerca de Dios, por su comportamiento intachable a los ojos de la ley mosaica. Esta pequeña introducción explica claramente la razón de una parábola como la del hijo pródigo.

Primera parábola: la oveja (Lc.15:3-7)

Estas parábolas parecen ser una explicación para los Fariseos y los escribas de lo que deberían hacer, y no tanto de lo que hacen. Ellos que creyéndose tan perfectos, no han entendido cuál es el verdadero propósito de su función en el mundo.
Aquí Jesús habla de cien ovejas, por ser estos animales comunes en el entorno en de campesinos. Las ovejas son animales inofensivos, que necesitan de quién las guíe. Muchas veces se ha asociado al cristiano con las ovejas, cuando el mismo Cristo dice: "Yo soy el buen Pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas" (Jn.10:11). Las ovejas tiene la particular de no poder ver claramente a causa de la lana que tapa sus ojos, por lo tanto se guían por la voz de quien pastorea, de allí la similitud con el cristiano.
Estas son muchas ovejas, pero eso no tiene importancia, basta con que una sola se haya perdido para que el Pastor sienta que debe recuperarla, porque esta puede encontrarse en peligro, por las amenazas de los depredadores. La similitud es clara, la oveja se fue porque escuchó otra voz, o porque no escuchó la del pastor. Recordemos que así se perdió el hombre en el Edén, por no querer escuchar la voz de Dios. A su vez en la epístola de Pedro, al diablo se lo relaciona con un "león rugiente" que "anda alrededor buscando a quien devore" (1P.5:8).
La parábola está planteada en forma de pregunta para que la reflexión los lleve al interior de sus corazones, y los invite a ponerse en su lugar.
Una vez hallada la oveja la felicidad es inmensa para el pastor quien la carga e invita a sus amigos a celebrar con él haberla hallado. Lo que movió al pastor fue la misericordia, que significa "amor a la miseria". El pastor comprendió el peligro en que la oveja se encontraba y no estaba dispuesto a dejarla así, sin darle socorro. De la misma manera Dios busca a los hombres que se pierden, porque no pretende dejarlos que sufran por las acechanzas del diablo. Así es que la parábola termina con la fiesta, no sólo en la tierra sino también en el cielo. "Habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que de noventa y nueve justos, que no necesitan arrepentimiento" (v.7), es el arrepentimiento el camino de regreso a Dios, es la posibilidad de volver a encontrar la tranquilidad que Dios brinda al hombre que elige estar a su lado. Ese sirve a Dios para encontrar a esas almas que se han perdido, y como los vecinos deberían celebrar su regreso al camino correcto.

Segunda parábola: el dracma

La segunda parábola tiene una particularidad, ha bajado el número de los elementos involucrados en ella, ya no son cien ovejas, ahora son diez dracmas. Esto ya nos reafirma que poco importa el número que se tenga, basta una sola para que quien la pierda tenga la responsabilidad de buscarla con ahínco.
Es en esta parábola que se muestra, justamente, el ahínco de la mujer. No acepta la situación fácilmente: enciende la luz, barre, busca con diligencia. La moneda no está acá en peligro, como sucedía con la oveja, pero es valiosa para la mujer. Tal vez su valor no radique necesariamente en lo monetario, sino en lo difícil que es ganarlo. Cada dracma era el salario de un día, por lo tanto, lo que importa no sólo es su cantidad, sino lo que costó tenerlo, ¿cómo puede abandonarse así nomás?, sería como abandonar el esfuerzo propio. La responsabilidad de encontrarla se transforma en una forma de valor el esfuerzo que costó ganarla. Así mismo pasa con un alma que se pierde, ya no se muestra aquí el peligro como con la oveja, sino el valor que esa alma tiene, y el esfuerzo que ha costado que se arrepintiera.
La parábola termina igual que la anterior, hay fiesta, tanto en la tierra como en el cielo. Y también es la misericordia la que mueve a esa mujer, porque no le importa tener más dracmas, sino que considera igual de valiosa un dracma que diez, porque todos han sido productos del esfuerzo.

Tercera parábola: el hijo pródigo

Ahora se baja aún más el número, ya no son cien, ni diez, ahora son dos. Esta parábola está más centrada en el público que está escuchando. Recordemos: por un lado los publicanos y los pecadores; por el otro los Fariseos y los escribas. Estos dos grupos podrían identificarse con los dos hijos del padre amoroso. El primer grupo pertenecería al hijo menor que se va, y el segundo grupo al hermano mayor que se queda y reclama la atención que le da el padre a este hijo cuando vuelve. El padre, pues, representaría a Dios.
El menor de los hijos reclama al padre la parte de la hacienda que le pertenece, siendo que habitualmente eso se haría una vez que el padre muriera. Este hijo menor, no sólo lo es por edad, también representa al hijo que flaquea en la fe, como diría Pablo en alguna de sus epístolas. Normalmente es el hijo mayor quien se queda con la mayor parte, una vez que el padre muere, pero en este caso, el padre decide no discutir la decisión de su hijo menor. El tiene libre albedrío, el elige hacer lo que quiera, separarse del amparo de su padre, manejar su vida lejos de sus consejos. Es por eso que elije una "provincia apartada" como metáfora de la condición del hombre de "apartarse de Dios", de alejarse de sus consejos. Esto lo lleva, obviamente a no tomar prevenciones, sino a vivir "perdidamente". Dios como un padre, aconseja a sus hijos para su propio bien y felicidad, pero los hombres, y este hijo menor representado en la mayor parte de la humanidad, elige lo contrario, creyendo que la felicidad es lo que a ellos les parece mejor, de allí surge la expresión "perdidamente".
Las prevenciones que no toma lo llevan a malgastar y curiosamente en aquel lugar en que se encuentra aparece una gran hambre. La elección de esa provincia apartada también es la metáfora de una provincia donde nadie sigue el camino recto, es por eso que ese hijo menor se siente tan a gusto. Esto recuerda al salmo 1 donde se plantea la senda del justo y la de los pecadores.
El hambre lo lleva a buscar trabajo, y uno de los ciudadanos de allí siente, tal vez misericordia de él, pero el trabajo que le da es el de apacentar los puercos, el trabajo que se merece por no haberse prevenido. Este es un trabajo indigno para un judío que consideraba al cerdo un animal inmundo.
Pero el arrepentimiento no es fácil para el corazón humano. A veces es necesaria una gran humillación, por eso la parábola llega más lejos, y el hijo menor desea al menos poder comer la comida de los cerdos. Al menos ellos comían mejor que él. Y aún la comida de los cerdos le era negada.
Es verse en tal grado de humillación lo que le hace darse cuenta hasta dónde ha llegado. El arrepentimiento debe ser verdadero y comienza con el darse cuenta o lo que los griegos llamaban la "anagnórisis". Lo primero que se reconoce a sí mismo es lo que ha perdido: "¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!". No piensa en que tenía mucho más cuando estaba bajo la protección de su padre, sino que ni siquiera tiene la dignidad de los jornaleros de su padre.
La queja o la lamentación es sólo una parte del arrepentimiento, luego es necesaria la acción: "me levantaré e iré". Y por último la confesión, el reconocimiento ante el otro de su error, el pedir perdón. Sus palabras son claves: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti". Contra el cielo porque ha desobedecido uno de los mandamientos más importantes "honrarás a tu padre y a tu madre", y contra él porque también no ha escuchado los consejos de un padre amoroso que lo trató con los honores que merecía su hijo. A este hijo menor no le faltaba nada. Estaba cómodo en la casa de su Padre, y tal vez lo que lo mueve a salir de su lado es querer conocer una vida diferente, sin la protección de los cuidados amorosos que es padre le daba.
Pero no reclama un reintegro de su condición de hijo, lo que muestra un verdadero arrepentimiento, porque reconoce que no es digno de eso. Ha perdido lo que por ley le correspondía, así que lo único que está dispuesto a pedir es ser uno de sus jornaleros. Este es el verdadero arrepentimiento, ya que está dispuesto a humillarse, aún perdiendo su condición natural de hijo.
La acción no sólo queda en la palabra, sino que se realiza y va hacia su padre. La misericordia se da en el padre que corre y se echa al cuello y lo besa. No necesita explicaciones, le alcanza con verlo vivo, verlo sano, verlo de vuelta. Sabía que lejos estaba en peligro, pero también sabía que había sido una decisión de su hijo y la respetó. Así hace Dios con el hombre que se aparta, respeta su decisión pero está deseoso de que vuelva, de verlo otra vez.
El hijo ni siquiera necesita decir todo lo que había pensado, le dice lo esencial para que el padre comprenda lo difícil que es para su hijo esta acción: "he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo". Estas palabras no nacen de la conveniencia, nacen de la verdadera humillación del corazón. El padre lo sabe, porque comprende lo difícil que es volver, y lo angustiado que se sentía de no saber nada de él.
Es por eso que el padre actúa de forma inesperada para todos, incluido su hijo: "sacad el principal vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies". Es su hijo, y aún cuando se haya equivocado sigue siendo su hijo, pero mayor es la alegría de saber que su hijo ha vuelto, que es como si hubiera resucitado, que ha vuelto, por sí solo al amparo de su padre, y ha aprendido la lección. Así mismo lo dice: "porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; habíase pedido, y es hallado". Volver también implica reconocer a su padre, y todo lo que él le enseñó, aún cuando éste no espere ser reconocido como tal. El último paso, entonces del arrepentimiento, es la humildad.
La segunda parte de esta parábola es la que refiere al hijo mayor, que en realidad representaría a los Fariseos, pero también refleja la parte del hombre que cree en su justicia. La justicia de los hombres no es la de Dios, porque el corazón del hombre es egoísta y piensa en sí mismo y en lo que cree que merece, no logra comprender naturalmente que los propósitos de Dios que son otros.
Este hijo mayor, que metafóricamente debería tener mayor espiritualidad que el menor, llega del campo, de trabajar, y no comprende la razón de la algarabía. Escucha fiesta, pero no sabe del arrepentimiento, porque nunca tuvo nada de qué arrepentirse. No osó transgredir las normas paternas, siempre se mantuvo a su lado, por lo tanto tampoco puede saber de la humillación que implica el arrepentimiento, y de la humildad que se necesita para confesarlo.
Ni siquiera se entera por su padre, ni por su hermano, sino por un criado, y se niega a formar parte de esta fiesta. El criado le informa, pero sólo los hechos, no el contenido de los hechos: "tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro grueso por haberle recibido salvo". Nada puede entender el hermano mayor, quien obviamente se siente celoso. Ese hermano que lo ha abandonado, que lo ha ignorado, es ahora motivo de fiesta, de regocijo. A sus ojos esto es injusto. Así mismo lo ven los Fariseos: nosotros que hemos seguido todos los mandamientos, ahora, cuando el supuesto Mesías llega, en vez de hacernos fiesta por nuestra fidelidad, se dedica a festejar con los pecadores; ¿cómo se puede entender esto?
El padre, una vez más movido a misericordia, no deja al hermano mayor solo en el campo. Lo va a buscar. Le ruega que comparta con él esta alegría. Dios quiere a todos en su fiesta, no sólo al que se arrepiente, sino también al que enojado no comprende la justicia divina.
El reclamo del hijo mayor parece justo a los ojos de un corazón humano: "He aquí tantos años te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos: mas cuando vino éste tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras, has matado para él el becerro grueso." (Lc.15:29-30). Es injusto a los ojos del Fariseo, tanta atención a quien ha sido capaz de abandonar el amor paterno y dedicarse al libertinaje.
La contestación del padre es la moraleja de la parábola: "tu siempre estás conmigo", reconoce la fidelidad y devoción de su hijo, y ya tiene su recompensa por eso, "todas mis cosas son tuyas". Es heredero de todo lo que tiene, no hay distinción, forma parte de todas las riquezas que goza. Pero ahora tienen una riqueza mucho mayor que merece la fiesta, porque se ha logrado algo que resulta casi imposible: "este tu hermano muerto era, y ha revivido; habíase perdido y es hallado". ¿Qué mayor riqueza puede haber que volver de la muerte o recuperar lo que ya se daba por perdido?

Esta es la comprensión que Cristo quiere de todos los que lo escuchan, el alma que se arrepiente y vuelve al camino de Dios debe ser motivo de fiesta y regocijo, tanto en la tierra como en el cielo, sin importar qué haya hecho esa alma cuando estaba perdida.texto aquí...

TAREA VII

1) Mira para comentar en clase el siguiente video en donde el Papa Francisco explica el significado de la Parábola del hijo pródigo para la Iglesia Católica: https://youtu.be/vMNL4PxeeFU

2) Busca una definición de Parábola.

3) a) Lee la Parábola de José Enrique Rodó titulada "Mirando Jugar a un niño" en la página 27: rodo_-_parabolas_1953_.pdf (11113318)

b) Explica porqué es una Parábola y qué tiene en común con las Parábolas de la Misericordia.

c) ¿Encuentras algunos elementos intertextuales? ¿Cuáles?

4) Escribe una breve biografía de José Enrique Rodó.

José Enrique Rodó - Wikipedia, la enciclopedia libre